Saluda

Hermano Mayor

Francisco Rivera Amorós Hermano Mayor

Un saludo afectuoso a todos los que os habéis acercado a estas páginas de la Real y Antigua Hermandad de Damas y Caballeros de Santa María del Arrixaca, antigua y olvidada advocación de Nuestra Madre que fue el comienzo de todo: primer eslabón de la cristiandad después de la reconquista en estas tierras nuestras. Sirvió de sagrario y trono a su Hijo y Señor Nuestro. En sus manos, el orbe y los evangelios.

La imagen de Santa María (así fue conocida por el Infante de Castilla, posteriormente rey Alfonso X el Sabio) estaba en su pequeña ermita del arrabal Arrixaca oeste en el que vivían los cristianos, sitio hermoso y bello, extramuros de la ciudad musulmana.

A esta pequeña talla de la que se enamoró, adoró y entronizó como patrona del reino de Murcia hace 800 años, le dedicó su cantiga 169, que él mismo cantaba y bailaba.

Ante ella Jaime I de Aragón, el llamado el Conquistador, los Reyes Católicos, el emperador Carlos I, numerosos reyes, cardenales como Belluga, Junterón, sabios y letrados, como el licenciado Cascales, artistas como Salzillo, historiadores… se arrodillaron, se rindieron, y dirigieron sus oraciones. Peregrinos de Pisa, Sicilia, Nápoles buscaron su protección.

Murcianos anónimos de todos los tiempos (lo más importante) le han pedido por su bien, por sus seres queridos. La tuvieron como Señora nuestros abuelos y antepasados encomendándose a sus santas manos.

Por avatares de la historia, su devoción cayó paulatinamente en el olvido. Casi nadie la visitaba en su capilla privativa de la parroquia de san Andrés. Desde hace 40 años nos acoge y reconforta en la ciudad sanitaria que lleva su nombre. Murcianos de toda la región han nacido, han curado sus dolencias y partido a la casa del Padre cuando Él lo dispuso. Siempre bajo su amparo y consuelo.

La Real Hermandad, que tiene el orgullo y el privilegio de custodiarla, cuidarla y promover su culto, de guardar y dar a conocer su inmenso legado, historia y tradiciones, y yo humildemente como hermano mayor, os invitamos a que os acerquéis a Ella, con la seguridad de su ayuda y amor; que conozcáis una parte importante de la historia de la Región de Murcia, territorio parcial del antiguo reino.

Tened por seguro que os recibiremos con amor fraternal y con inmenso agrado. Contad siempre con las bendiciones de Nuestra Señora Santa María del Arrixaca.

Un cordial saludo.

Francisco Rivera Amorós.